La primera vez que escuché que un juego tenía estructura, y una bastante compleja, quedé fascinado por la profundidad que adquiría la magia para mí en ese momento (Magialdia, 2008). Sin embargo, no fue hasta unos cuantos años más tarde cuando entendí su importancia y relevancia. Comencé a preguntarme por qué no se enseña en las primeras lecciones de un libro o escuela.
Quizá puede parecer un poco obstinado lo que propongo pero fijémonos en el resto de disciplinas en las que también existen estructuras y en todas ellas, el alumno debe saber de su existencia en las primeras clases. Con esto no quiero ahuyentarte, sino todo lo contrario, acercarte más a este maravilloso mundo de la magia.
¿Por qué es importante aprenderla?
Si recordamos algo de nuestros años de colegio, en el análisis sintáctico, existe una estructura simple de la cual emanan composiciones más complejas. Esta es: sujeto y predicado. Por otro lado, en matemáticas, aprendimos a enfrentarnos a una ecuación resolviendo primero el paréntesis. Y en plástica o dibujo técnico dimos reglas de composición como la de los tercios.
Familiarizarse con estas estructuras es de vital importancia para entender la materia. Tranquilo, a la magia has llegado para disfrutar, así que te lo voy a poner sencillo.
La estructura de un juego de magia
Un juego de magia se compone por 7 fases, pero para empezar, en esta entrada sólo veremos las 5 más importantes: fase expositiva, situación inicial, gesto mágico, situación final y corroboración.
Te pongo tres ejemplos.

Por cierto, si quieres aprender el juego que sirve de primer ejemplo, lo puedes hacer aquí.
¿Para qué sirve?
La estructura de un juego es un mapa para saber donde ubicarnos a la hora de presentar un juego. Aunque en el futuro iremos profundizando en este tema, la regla que debes tener en cuenta es: durante la situación inicial, gesto mágico y situación final no hablaremos más de la cuenta o bromearemos para distraer al público del juego de magia.
Para contar una historia, hacer chistes o ponernos más profundos tenemos la fase expositiva y la fase de corroboración. Siempre será interesante dejar ciertos ganchos en la presentación al final de la fase expositiva y recuperarlos en la última etapa de la corroboración. No te preocupes si estás un poco perdido. Recuerda esta regla:
Dar importancia a la magia en S.I, G.M y S.F
Analizarlo con detalle nos permite ser conscientes, por ejemplo, de cuál será el gesto mágico que emplearemos: chascar los dedos, soplar, decir las palabras mágicas, un silencio…
Parece una tontería, pero no sabes la de veces que hacemos el gesto mágico por hacer. Lo mismo nos da soplar, que chascar, que golpear la carta…
También nos permite gestionar el «uso» de espectadores entre la fase expositiva y la situación inicial. Muchas veces los espectadores se pasean bajo nuestras órdenes de sus asientos a la mesa y esto distrae de lo que es importante: el juego de magia. Así que te dejo otra regla que te puede ayudar.
Nos referiremos a alguien para que se siente cerca o que colabore cogiendo una carta justo antes de la S.I y despidiéndole pasada la F.C. De esta forma evitaremos que el juego se va interrumpido. Tienes que pensar que una vez que entramos en al situación inicial todo deber ir hilvanado y de seguido hasta acabar.
No moveremos a los espectadores entre la S.I y la F.C
Conocer la estructura nos ayuda a mejorar el ritmo, la presentación y fomentar el protagonismo de la magia.
El video de esta lección en este enlace.
Espero haberte ayudado a comprender un poco mejor este tema, lo hemos hecho de una manera superficial. En un futuro profundizaremos más. Considera suscribirte para seguir aprendiendo y apoyar este proyecto.
Me despido dejándote un par de referencias bibliográficas sobre el tema.
- La Magia de Ascanio (2000), Jesús Echeverry. El esquema general de un juego, pag 223 (ed. Páginas)
- La Depuración Constante de lo Mismo (2012), Gabi Pareras. Principios en la composición, pag 67 (ed. Famulus)