El 23 de Noviembre actué en el festival Hocus Pocus en Granada.
Fue una experiencia maravillosa. ¡Disfruté!
Pero me arriesgué. Salí de mi zona de confort. Hice algo que no había hecho hasta ahora.
Salir a escena y no hacer el primer efecto de magia hasta pasados 8 o 9 minutos.
¿Y mientras tanto? Te preguntarás.
¡Todo charla!
Y ahí surge el reto. ¿Cómo entretener sólo con la palabra?
La idea era salir a escena sin nada, e ir montando el escenario. Primero sacando el velador, luego poniendo la manta y luego encendiendo la vela.
Me parecía que bien vendido podía ser algo interesante y además quería trabajar sobre algo que no fuese magia. Porque yo tengo un defecto. Bueno, miento, tengo muchos, pero éste, a veces, me preocupa a la hora de actuar.
Corro mucho. Y más si no me entra algún chiste o alguna broma.
Así que me acordé de una de las mayores lecciones que me llevaré siempre de un absoluto crack del teatro: Raúl Alfonso.
Raúl era un dramaturgo, actor y director de teatro cubano. Quizá te suene por dirigirle a Paco Agrado su «Último Domingo de Marzo». Con él hice unas mentorías en el 2019 y aprendí mucho. Pero la mayor lección fue esta.
«No te puedes basar en los juegos, tienes que tener texto, Eduardo. Se trabaja con el texto»
Así que me puse a trabajar con el texto. Escribí unas 8 o 9 hojas en Octubre y las fui puliendo, haciendo anotaciones en el margen. Lo dije muchas veces por la calle, antes de acostarme, en el trabajo… y fui corrigiendo.
Te voy a dejar una muestra de un audio. Corresponde a la primera vez que me grabé. A partir de ahí fui puliendo texto.
Aquí puedes escuchar el último audio. Se ve cómo el texto está más limpio, las ideas que quiero transmitir están más claras. Aún le queda mucho por mejorar, pero el reto fue conseguido. Plantarme en escena, entretener y divertir sin tener que hacer magia.
La actuación duró una hora y desde que hago el primer efecto hay mucha magia.
Este tipo de trabajos te proporcionan varios beneficios:
- Tener control sobre el tiempo de tu actuación.
- Prepararte mejor las presentaciones.
- Gestionar de forma organizada cuándo sacas y sientas al público.
- Tener un colchón sobre lo que vas a decir.
- Reducir el número de muletillas.
- No depender de si el público está frio o no.
- Preparar las transiciones entre juego y juego. Verás que en el texto «charla-última-versión» hay unas «T». Significan que son transiciones de temas o juegos.